TENDINT PONTS


Hoşgeldiniz.
Aquest bloc vol contribuir a tendir ponts.
Ponts entre cultures, entre cultura i societat, entre raó i sentiments.
Se escribe, aleatoriamente, en la lenguas que conozco o me gustan.
Aυτό είναι το σπίτι σας, i hope you will like it.



LUIS GARCIA MONTERO



Antes de irme a Turquía unas semanas, quiero desearos a todos/as buenas vacaciones y que tengais felices viajes, recordando como decía Kavafis, que lo importante es el camino hasta llegar a Itaca...

Y hablando de viajes, recientemente he leído un libro del poeta granadino Luis García Montero, titulado "Habitaciones separadas" (Visor, 1994), que gira sobre el imaginario de los viajes, los aeropuertos, los viajeros, los hoteles...

Os recomiendo visitar la web oficial del poeta, Catedrático de Literatura Española de la Universidad de Granada, y muchas veces más conocido por sus colaboraciones en radio y prensa escrita, y por su relación sentimental con Almudena Grandes, que no por su obra, magnífica y ampliamente premiada, o por su compromiso con la izquierda española: fué miembro del Consejo Político Federal de IU, y presentó la candidatura de Gaspar Llamazares en 2004.

Os dejo dos poemas del libro, espero que os gusten.



LAS RAZONES DEL VIAJERO

Está solo. Para seguir camino
se muestra despegado de las cosas.
No lleva provisiones.

Cuando pasan los días
y al final de la tarde piensa en lo sucedido,
tan sólo le conmueve
ese acierto imprevisto
del que pudo vivir la propia vida
en el seguro azar de su conciencia,
así, naturalmente, sin deudas ni banderas.

Una vez dijo amor.
Se poblaron sus labios de ceniza.

Dijo también mañana
con los ojos negados al presente
y sólo tuvo sombras que apretar en la mano,
fantasmas como saldo,
un camino de nubes.

Soledad, libertad,
dos palabras que suelen apoyarse
en los hombros heridos del viajero.

De todo se hace cargo, de nada se convence.
Sus huellas tienen hoy la quemadura
de los sueños vacíos.

No quiere renunciar. Para seguir camino
acepta que la vida se refugie
en una habitación que no es la suya.
La luz se queda siempre detrás de una ventana.
Al otro lado de la puerta
suele escuchar los pasos de la noche.

Sabe que le sulta necesario
aprender a vivir en otra edad,
en otro amor,
en otro tiempo.

Tiempo de habitaciones separadas.



LOS ESPEJOS

No importa si has dormido poco o mucho,
los espejos de hotel nunca perdonan
y son como animales de montaña
que no aceptan el trato de los hombres.

La luz de los espejos familiares
se apiada de nosotros, sin embargo,
nos ayuda a fingir, y por afecto
o por costumbre llega a perdonarnos.

Yo sé que los espejos son el agua
estancada de un río que se mueve.
Y he visto cómo el sol que reverbera
puede ocultar el cieno de las sombras.

Pero quien mira al fondo de sus ojos
ve las grietas del tiempo, las arañas
de un pasado que surge de improviso
en mañanas de hotel y nos ofende.

Para qué contestar. Cierra los ojos,
porque no hay otra cosa que envejezca
peor que tu mirada.