TENDINT PONTS


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Ponts entre cultures, entre cultura i societat, entre raó i sentiments.
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ESTAMBUL (II): SUS GENTES


Con las experiencias vividas en mis dos viajes a Estambul, me voy haciendo a la idea de como es la gente de Estambul; mi visión puede no ser al 100% correcta, pues sería aventurado decir que en 12 días he podido conocer a todas las sensibilidades sociales de una ciudad de 12 millones de personas. Pero creo que puedo apuntar algunas cosas acertadas, y que se alejan de los topicazos para turistas o de los relatos de Antonio Gala...
Hay que tener en cuenta una previa: la ciudadanía de Estambul no se corresponde con la del conjunto del país: esta ciudad es la punta de lanza de su visión de la modernidad y de la europeización, pero la realidad de otras partes de Turquía es otra, en especial en las zonas rurales.

Se han escrito muchas páginas sobre la amabilidad de los turcos, y su buen don de gentes. En efecto, en las zonas turísticas hay un trato muy atento y muy correcto, y que no parece impostado. Se desenvuelven más o menos bien en otros idiomas, pese a que, como es norma en todo el mundo, lo que más funcionan son los tópicos o lo televisivo (si el turista es español: el flamenco, la Liga de Futbol...). En lugares como el Gran Bazar o similares, se llega a agobiar a los turistas de mala manera a base de frases graciosas en la lengua que corresponda; al principio es simpático, después cansa.

Pero más allá de esa ciudadanía amable de cara al público extranjero, también hay otra realidad bien distinta. El turco de a pie me ha parecido bastante rudo, y no demasiado interesado en entenderse con la gente que viene de fuera. No destacan por una cultura enciclopédica, ni por un manejo de otras lenguas. Como en España, vamos. Sin embargo, la juventud universitaria que he conocido, sí que está realmente interesada en conocer a otros, especialmente de Europa, y se esfuerza por agradar y por hacerse entender, y por enseñar las cosas buenas de la ciudad, a la vez que te advierte de qué cosas debes evitar.

Hay una especie urbana que me da bastante respeto: los taxistas individuales. No porque te pase nada, pero son unos piratas de mucho cuidado, que siempre dan más vuelta de la necesaria, además de conducir como auténticos temerarios. Los taxistas colectivos (Dolmus), si bien conducen igual, al menos no engañan a nadie porque su beneficio está en la conducta contraria: recorrer el espacio en el menor tiempo posible. Muy recomendable, pero solo si vais con alguien del lugar y teneis claro donde os quereis bajar. Y para carácter arisco, los conductores de autobuses urbanos, algo reconocido hasta por los propios ciudadanos autóctonos.

Pero donde se ve la diferencia, en relación a un pais como el nuestro, es en el trato a la mujer. La sociedad turca es machista, digamoslo claro. El papel de la mujer en el espacio público aún es muy reducido, aunque va avanzando, al igual que la presencia de las mujeres en la Universidad. La consideración de los hombres hacia ellas aún es muy desigual, pese a que a nivel jurídico se ha avanzado bastante en este sentido últimamente, tras las presiones de la Unión Europea.

En ese tema, confluyen factores sociales, culturales y religiosos. Recordemos que en Turquía todavía hay crímenes de honor (leed sobre el namus); todavía la virginidad puede llevar a una chica a la muerte o al suicidio inducido. Tal vez, no en Estambul o Ankara, pero si en otras partes del país. Esa visión cosificada de la mujer, no solo es un obstáculo para ellas mismas, sino también para los hombres que piensan de una manera diferente, que también los hay. Y además, impregna todas las conductas sociales, en especial las que se refieren a la relaciones afectivas entre hombre y mujer.


En la parte europea de la ciudad es menos acusado que en la parte asiática, más conservadora en general, por lo que he visto. Pondré un ejemplo personal: en un café de Kadiköy (parte asiática de Estambul) fuímos amonestados mi chica (turca) y yo, por besarnos en público. Nos dijeron que "si podiamos ser más respetuosos". Naturalmente, nos largamos de allí indignados, pero para ellos, dos camareros jovencísimos, era lo más normal. Siendo así, no me extraña que el paseo-rompeolas que parte desde Kadiköy hacia Moda, esté lleno de cabecitas, especialmente al caer la noche. La gente debe buscarse sitios donde poder estar juntos sin la atenta mirada de los censores morales, que están en todas partes, y que te juzgan con una mirada de desaprobación o un comentario, especialmente a ellas.


Como en otras sociedades en que todavía cuesta hablar abiertamente de estos temas, así como de política, la crítica a estas actitudes viene, por ejemplo, a traves del humor. Me ha sorprendido gratamente la existencia de publicaciones satíricas como Uykusuz, una especie de El Jueves, que critica en ilustraciones al actual gobierno conservador, o que habla de sexo sin tapujos. Hay rendijas abiertas a visiones más modernas, por más que a veces, el Estado turco se empeñe en ponerle puertas al campo (censuras temporales de Youtube, etc...).


En definitiva, la sociedad de Estambul tiene claros y oscuros, pero en general es un ciudad moderna, en la que te puedes sentir cómodo si estas atento a algunas de las particularidades que he comentado. Aún les queda mucho camino por recorrer en el tema de la mujer, está claro, pero el ambiente general de la sociedad es agradable, y alejado del estereotipo que tenemos a veces de las sociedades musulmanas, muchas veces confundidas con el integrismo islámico de los paises de su entorno.


7 comentarios:

ENRIC dijo...

Merhaba Toni,
Bueno, ya tenemos aquí la segunda parte de tus reflexiones sobre Istanbul. Bien halladas!!! Me parece más interesante esta página sobre Turquía que la anterior. Hay más chicha y también se aleja más del tópico recorrido con calesa, turístico y superficial.
Sin duda, decirte todo lo que pienso al respecto supondría una cantidad de tiempo y "cansancio" por tu parte que creo no vamos a intentar. Eso mejor con un buen ouzo y un plato de tyrapitas y lahmacun calentitos delante, y tira horas de charla ¿no?.
Sí quiero comentarte algunas cosas:
Es cierto que la sociedad turca, al igual que la española de no hace tantos años, es machista y conservadora. también es cierto que los ciudadanos que están por el cambio son muy activos y, en general, mucho más combativos que nuestra izquierda, marchita y sin furor (ni tan siquiera para protestar contundentemente contra los abusos en Grecia, o ahora en Palestina). Hay que tener en cuenta que, a pesar de los pesares de algunos, la sociedad turca se mueve dentro de parámetros dibujados desde el modus vivendi islámico y con el pudor de las sociedades musulmanas.
No seré yo quien defienda todo y a todos en Turquía o Istanbul. Sería una burrada. Naturalmente, en una ciudad que ronda los quince millones de habitantes y en la que las manchas amarillas de los miles de taxis es más que evidente por todas partes, no todos los taxistas son iguales. La picaresca existe, aunque por otro lado es tan nuestra también -pégale una miradita a la Costa Brava en agosto y verás lo que les cobran a los pobres guiris por un pequeño refresco mientras a un autóctono se le cobra menos (yo lo he vivido)- (podríamos poner infinidad de ejemplos por otras zonas y en España).
Hay taxistas buenos y hay estafadores, un poco como aquí, un poco como en Barcelona también ¿verdad?.
Está claro que al turista, en las zonas turísticas de istanbul, se le agobia un poquito. Eso no tiene la menor importancia y, comparado con lo que se vive en ciertos lugares de Egipto o Marruecos, es pecata minuta. Creo que los turistas occidentales lo queremos todo. Queremos que sea barato, que nos sirvan rápido, bien, amablemente y, si es posible, sumisamente y no nos damos cuenta de que reacciones provoca nuestra actitud “aleccionadora” y escrupulosa.
Yo recuerdo haber mirado con cierta reticencia a los turistas alemanes y norteamericanos cuando estuve currando (y sudando) por la costa catalana. Recuerdo como los veía comer cosas que para nosotros eran prohibitivas y como nos miraban desde "arriba", desde la prepotencia del dolar (quién te ha visto y quién te ve pequeño dolar!)
Muchos pensábamos: "viene aquí porque es barato, porque les salimos tiraos y no nos respetan ni aquí, en nuestra propia casa"...Ejemplo: turista alemán con pantalón corto y sandalias pretendiendo entrar en un lugar de culto. Reacción: rechazo. Mientras trabajábamos duro bajo el calor sofocante les veíamos tumbados al sol, asándose, tomando cervezas de litro... pero vaya, esa es otra historia... talvez…
Creo que, sin quitarte la razón en muchas cosas (que la tienes), hay que entender que Turquía es un país con un ana cultura distinta y no comparable a la nuestra. Creo que no podemos erigirnos en la vara de medir y ejemplo de como se ha de ser para ser justos, buenos y modernos. El mundo es todavía grande y hay distintas maneras de verlo y vivirlo, en Turquía también hay distintos mundos, distintas formas de vivir y pensar y hay que respetar. Esa modernidad va entrando despacio con grupos musicales y artistas, escritores, intelectuales viajados y cineastas, va creándose en Istanbul, en Ankara o Izmir e irá cambiando esa sociedad poco a poco, amoldándola a su sí. Yo creo que el país se abrirá cada vez más y la relación con las mujeres mejorará pero, para ello, es fundamental que la mujer turca esté dispuesta a luchar por ello y para ello mediante la educación de los hijos y un trabajo didáctico con los mal acostumbrados maridos machistas.
Con respecto a la amabilidad de los estambulíes solamente puedo decirte que mi experiencia es otra muy distinta. Naturalmente jamás espero que la gente se me lance a los brazos y me bese cuando viajo a otros lugares. En realidad jamás espero amabilidad superficial y me revientan aquellos que quieren caerme bien sin conocerme ni un poquito ¡ojo con comprar mi amistad!. Suelo huir de esa gente, no en Turquía, sino en cualquier lugar. Podría contarte las impresiones que algunos me contaron al regresar de vacaciones en Grecia y verías como se parecen, en muchas cosas, a lo que tu cuentas. Naturalmente hay he relativizar esas opiniones y ver que una "flor no fa estiu" camarada. Me han contado cosas bestiales de Grecia: del abuso con los turistas, del mal trato y falta de colaboración con el idioma, las rencillas por temas relacionados con las mujeres, celos, machismo... pura mierda!, para mi Grecia sigue siendo un lugar de vital importancia tanto a nivel cultural como humano ¡yo no me creo las patrañas de custro turistas! .... tampoco en Turquía todo es tan sencillo y hay de todo, bueno y malo, moderno y anclado en la tradición...
Uff! me estoy enrrollando como un burro!!! perdóname...
Bueno, ya seguiremos debatiendo sobre todas estas cosillas y, seguro que de la discrepancia sacaremos también algún fruto positivo, ¿no crees?
Turquía avanzará o la harán avanzar y seguro que, tanto tú como yo, estaremos felices cuando eso ocurra pero, por el momento, el país es como es y está como está, se le puede amar o rechazar... yo voy a seguir amando de forma profunda y visceral, como un loco, como un enfermo…

Hayhay nen, aprovecho para felicitarte el año nuevo esperando que sea mejor que esta porquería que dejamos atrás (y tengo mis dudillas...). Espero que puedas celebrar su llegada con tus seres queridos, en paz y con un buen trago de algo bueno (si es posible).
MUTLU YILLAR VE iyi şanslar yoldaşım !!!
Görüşürüz, Fins aviat !!!

magisma52 dijo...

Hola Toni: una vez más me he quedado impresionada con tu relato. Qué difícil es a veces criticar lo que nos apasiona! Pero tú lo haces con espíritu constructivo y esperanza para el futuro... Hablando del futuro, te deseo lo mejor para el 2009 que comienza. Disfruta de los buenos momentos y aprende algo de los malos, porque de la vida (como del cerdo) se aprovecha todo!!! Jejejeje...
Besos,
Marta

Toni Salado dijo...

Merhaba Enric,

Gracias por tus comentarios, interesantes y fundamentados como siempre.

En todos los paises se sablea a los turistas; en Grecia también, claro está. Y en Barcelona, que te voy a contar...Pasate por Las Ramblas y mira lo que les ponen y lo que les cobran...

Sobre el tema de género: es cierto que España, hace menos de medio siglo, se parecía bastante. De hecho, cuando paseaba por el rompeolas de noche y veía a las parejitas, me acordé de "Una de romanos" de Joaquín Sabina, aquella en la que contaba como la gente durante el franquismo hacia manitas aprovechando la oscuridad del cine, pero atentos a la linterna del acomodador...Por eso tengo esperanza en que Turquia pùede cambiar, pero será a costa de reformas más profundas y más voluntad política. Por cierto, totalmente de acuerdo contigo: "nuestra" Grecia es casi igual de machista y homófoba, por otra parte...

Por último: cuando quieras hacemos comilona, bebercio, y charla hasta las tantas. Habrá que encontrar el punto medio, pero estamos a tiro de piedra! Un detalle: no puedo con el queso. Así que Tyrapita no, pero un pikilia de salatas...ummm...jejeje...

Mutlu yillar yoldas!

Toni Salado dijo...

Γεια σου Μαρτα!

Me alegra de que te haya gustado mi entrada. Siempre hay que ser crítico, especialmente con lo que amas, porque te importa y quieres que sea mejor aún.

También te deseo un Feliz 2009! Χρονια πολλα!

Nikos-Emmanuel dijo...

Καλή Χρονιά Τόνι!

Me reitero en mi decision de visitar Istanbul en cuanto me sea posible. Es muy de agradecer todo lo que nos relatas en tu post: un visión muy lejana a la que ofrecen la mayoría de guías y revistas de viajes, que siempre pasan de puntillas sobre los temas más escabrosos y polémicos.

Imaginaba Istanbul mas o menos como tu la has definido: con una minoría progresista y una mayoría de la población fuertemente aferrada al Islam y las tradiciones. Esto conduce en ocasiones a observar cierta hipocresía... Me explico: salvando las distancias, te diré que tengo un amigo marroquí que vino a trabajar a España mientras que su mujer se quedó en Marruecos. El chico me mostraba fotos de él en y su mujer en Marruecos. Resulta que la chica jamás llevaba la cabeza cubierta en Marruecos. Pero, cuando la novia de mi amigo llegó para vivir en España, éste la obligó a cubrise la cabeza, no por ningún tipo de convencimiento religioso, sino para que no la criticasen los demás miembros de la comunidad islámica de mi ciudad.

Oye, que yo también me apunto a la comilona, ¿eh? A mi me pilla un poco más lejos, pero yo tiro del Euromed y en tres o cuatro horitas me planto donde haga falta. Además os llevo una "pericana" alcoiana que os vais a chupar los dedos. Jaja!

Χρόνια Πολλά καλέ μου φίλε!

Una abraçada i Feliç Any Nou!

Billur dijo...

Me parecio muy interesante tus observaciones sobre la gente de Estambul. Como una turca, yo te diria: Estambul, no es Turquia. Claro que hay de todo. No es Europeo ni es medio oriente. Es totalmente una mezcla. Por ejemplo Bağdat Caddesi es como Passeig de Gracia . Pero no se si has ido, pero algunos barrios de Fatih se parecen a Iran, con mucha influencia de los fundamentalistas. Creo que esta mezcla la hace mas interesante y atractivo a Estambul.

Cuando comparo la multiculturalidad de Barcelona con la de Estambul, veo algo muy diferente. Espero poder hablar de eso contigo algun dia.

Lo de machismo tengo que decir la situacion esta mejorando. Pero hay un monton de mujeres que estan muy felices con el machismo y aprovechan la oportunidad para ser amas de casa. y Ademas hay una cultura de Madres. Es decir, la madre casi siempre tiene un poder invisible pero enorme encima del hijo. y hay muchas familias en que domina mujer mas que el hombre.

Claro que la religion influye mucho. Pero hay que recordar que Islam en Turquia es totalmente diferente que Islam en otros paises. Por eso hay que ver las cosas desde perspectivas diferentes.

Quiero terminas mi comentario diciendo que es un caos vivir en Estambul. Pero una vez estas acostumbrada, no se puede vivir en otra cuidad. :)

Anónimo dijo...

Muy interesante el artículo y el blog, que he descubierto desde el blog del amigo Enric. Dices bien que tu visión no puede ser al 100% correcta, pero yo me atrevería a añadir ¿cuál lo es? He conocido españoles que llevaban años viviendo en el extranjero, y cada uno te cuenta la película según la ve. Yo llevo un año y medio en Francia y creo que tengo una idea bastante concreta sobre cómo son los franceses y la vida en Francia... pero también sé que es MI IDEA, mi idea subjetiva y condicionada por mis experiencias y mis circunstancias, y sé que esa idea que tengo yo de Francia es muy distinta a la que puede tener cualquier otro español que lleve aquí el mismo tiempo que yo, o mucho más. Lo importante cuando se da la opinión sobre un lugar es hacer lo que tú haces, comenzar diciendo cuánto tiempo has estado, para que el lector se pueda hacer una idea de a qué atenerse, pero también tener claro que la realidad, inevitablemente, es mucho más compleja de lo que creemos.

Un saludo.