TENDINT PONTS


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Ponts entre cultures, entre cultura i societat, entre raó i sentiments.
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ESTAMBUL (I): LOS LUGARES


En esta segunda visita a Estambul, decidí dedicarme más a la parte asiática de la ciudad. Tenía ganas de conocer el otro lado, ese que los turistas no turcos raramente pisan. En la primera visita ya había visto los monumentos más emblemáticos y turísticos de la ciudad, e incluso había hecho una excursión a las Islas Príncipe (Prens Adaları), como mostre en los videos musicados que colgué en el blog, hechos a partir de las fotos del viaje.

Como la otra vez, al salir del Aeropuerto Atatürk cogí el metro o tren ligero y después el tranvía, para llegar a la zona donde estan los transbordadores que te cruzan a la parte asiática atravesando el Mármara. Escogí un hotel en Kadiköy, cerca del muelle, uno de los principales enlaces con la parte asiática de la ciudad. Para ir allí, puedes escoger entre bajar del tranvía en Eminönü y coger un gran ferry, o seguir hasta Karaköy cruzando el puente de Galata (siempre atestado de pescadores con caña) y coger un pequeño transbordador.

Eminönü es siempre un hervidero de gente: no solo estan los ferrys para Kadiköy o Üsküdar, sino también una gigantesca parada de autobuses urbanos, el Bazar de las Especies (Mısır Çarşısı), la Mezquita Nueva (Yeni Camii), además de tiendas, una Universidad, etc...

Me decido por ir hasta Karaköy. Esa estación es un punto clave, pues justo al lado se coge el famoso Tünel, el funicular que te lleva hasta el comienzo de la famosa calle-boulevard Istiklal. Antes de subir al transbordador, me quedo fuertemente impresionado por el olor a pescado fresco que llega desde las paradas de todo tipo de peces que tienen justo al lado. Si quieres, te puedes comprar una caja entera...

Una vez en el transbordador, te impresionan las vistas del trayecto. No solo el ver el Bósforo delante tuyo con su gran puente colgante a lo lejos, sino que realmente pasas muy cerca de mastodónticos cargueros repletos de contenedores y de decenas de barquitos que transitan por allí.

Si miras a la izquierda, verás el Bósforo, el distrito de Beyoğlu, el distrito de Üsküdar y su famosa Kiz Kulesi, y la histórica estación de trenes de Haydarpaşa, donde hay una primera parada del transbordador, para luego continuar un poco más allá hasta el muelle de Kadiköy.

Si miras a la derecha, verás el Palacio de Topkapi (Topkapı Sarayı), la Mezquita Azul (Sultanahmet Camii), y Santa Sofia (Ayasofya), que según avanza el trayecto cambian de perspectiva, pero siempre están ahí: una gran visión la de los arquitectos que las diseñaron hace ya unos cuantos siglos...

Además, al atardecer alucinas con la silueta que dibujan los minaretes en el horizonte bajo el sol cobrizo, y de noche es un espectáculo navegar por un mar oscuro entre luces de edificios, monumentos iluminados, las boyas con sus avisadores...Es único, recomiendo hacer trayectos en los tres momentos del día.

Una vez instalado me decido a dar una vuelta por Kadiköy para cenar algo. Aquí no hay tantos restaurantes, ni la oferta gastronómica es tan amplia como en las zonas turísticas. Por contra, el precio es mucho menor aquí, en algunos casos 2 o 3 veces menor. En muchos sitios es difícil encontrar una simple cerveza para acompañar, por ejemplo, un poco de piliç (pollo) o la mevsim salata (ensalada de temporada). Puedes encontrar cervezas en algunos supermercados, algunos bares para gente joven, o en alguna taberna donde los hombres (exclusivamente) se reunen para ver el fútbol.

Después de cenar, fuí el paseo marítimo que parte desde Kadiköy hacia Moda. Es curioso ver como la gente se lleva sus bolsitas con bebidas y comidas, para sentarse en las rocas delante del mar; al anochecer las parejitas encuentran allí un espacio donde hacer manitas sin que nadie les llame la atención (de esto, hablaré en el siguiente post de manera más extensa). Es uno de los sitios que mas me ha gustado de este viaje: poderse sentar con una bebida ante el Mármara y contemplar al otro lado, por ejemplo, como están iluminadas las mezquitas y los palacios.

Al día siguiente, me fuí a ver el barrio de Üsküdar, y el Palacio de Beylerbeyi (Beylerbeyi Sarayı), pero estaba cerrado. Cogí uno de los atestados autobuses urbanos, que en su versión más antigua, hasta tienen cobrador a la entrada. Üskudar es un barrio bastante conservador, con gran presencia de mezquitas, pero también de universidades. En el paseo marítimo se pueden encontrar gran número de pescadores, y también, unas gradas donde sentarse frente a la Kiz Kulesi, e incluso tomar un barquito para tomar algo allí. Si hay algo que fascina de Estambul es esa relación umbilical entre el mar y la ciudad. Es impensable esta urbe sin el mar, y de hecho, te parece no estar en la misma ciudad cuando te adentras hacia el interior, con sus interminables bloques de pisos y la falsa modernidad impostada que tanto critica (con razón) Orhan Pamuk.

Al anochecer, cogí un taxi (otra especie urbana, los taxistas, que merecerá mi atención y crítica más adelante) en dirección al barrio de Bostanci, para cenar en el restaurante griego Plaka, situado en la Avenida Bağdat, uno de los sitios de moda de la parte anatolia de Estambul, con multitud de tiendas, restaurantes, y bares cool. Este era uno de los momentos más esperados del viaje, y no decepcionó lo más mínimo. Soy amante de la música griega, en especial del rebetiko, con inconfundibles orígenes en el antiguo espacio otomano. Por eso, ir a una restaurante con actuación en directo de bouzouki tenía el aliciente especial de ver hasta que punto se mantiene la influencia. La verdad es que me impresionó mucho ver como aquella gente disfrutaba por igual de la música turca y griega, que la banda alternaba. Bases parecidas, para ritmos comunes, y formas de baile, de hombres y mujeres, muy parecidos. La mayoría eran turcos, pero no pude hablar con ellos de si tenían raices griegas. Es de pensar que sí. Al menos, eso me pareció. Tal vez solo eran turcos filohelenos, como yo soy un catalán filoheleno. Me hizo gracia que uno de ellos me animó a bailar, y al decirle que era de España, sonrió efusivamente diciendome que "veníamos de culturas e historia comunes". Con el ambiente caldeadito a base de vino, raki, y acordes, rompieron multitud de platos, al estilo tradicional; en España, los rompen de escayola, más barato y menos peligroso, pero allí no...Toda una experiencia, os recomiendo que vayais porque vale la pena, pero hay que estar un poco habituado al ambiente de bouzoukia. Si lo que quereis es una cena tranquila, mejor olvidadlo: allí se baila desde los entrantes...

Al día siguiente, tocó día de paseo y compras por la zona de Istiklal. Voy en busca de música, y en una tienda bastante grande encuentro todo lo que quiero: Grup Yorum, Zülfü Livaneli, Ezginin Gunlugu...La avenida Istiklal está llena de vida, tanto de día como de noche, y en ella se puede encontrar prácticamente de todo: el consulado griego, una iglesia católica, la animada calle Nevizade...La puedes hacer andando, o en el tranvía histórico que te lleva hasta la plaza de Taksim; mejor andando, para curiosear por los locales. Con la mochila llena de discos, y tambien de delicias turcas, me voy hacia el Pierre Loti Café, en el barrio de Eyüp. Cojo el bus en Eminönü, y en 20 minutos me planto al pie del teleférico que te sube hasta el mirador donde está el café, que te permite una visión muy completa del Cuerno de Oro (Haliç), solo superada por las vistas desde la Torre de Galata (Galata Kulesi). Un té, unas fotos, y para abajo otra vez. Cojo un bus de los que va para Eminönü, y me voy hacia el North Shield Pub de Sultanahmet, en el que los camareros son una gente majísima. Un sitio para turistas, caro en relación a otros lugares, pero que hace unas ensaladas con calamar o con salmón, aparte de cocina turca, muy destacables. Si quieres comer bien o tomarte unas jarras de cerveza viendo el fútbol (tienen satélite y siguen el fútbol alemán, inglés, italiano y español), es un buen lugar. Además desde allí, puedes estar en 5 minutos en Santa Sofía y demás, y tiene la parada de tranvía de Gülhane enfrente.

Una vez acabada la comida, me vuelvo para Asia con un transbordador. Una pequeña anécdota: cogí tantas veces los transbordadores, que al final del viaje tenía la sensación de estar en el mar aún con un leve balanceo constante, que no me llegaba a marear, pero que notaba claramente. En los barcos no lo notas, pero te estás moviendo todo el rato, y eso al final se acusa, aunque los estambulíes ya están acostumbrados.

Bueno, hasta aquí esta primera parte de la crónica del viaje. En los próximos días seguiré contando más cosas.


7 comentarios:

magisma52 dijo...

Hola Toni:

Muchas cosas que comentarte. La primera es que no me extraña que te pareciera corto mi "post" sobre mi viaje a Creta. Claro, comparado con el capítulo I del tuyo... jejeje.

La segunda es, como bien sabes, que me encanta tu manera de escribir, es una maravilla adentrarte en lugares en los que no has estado nunca gracias a tu bello relato.

La tercera es que, si bien no comparto tu pasión por Turquía (quizá porque no he ido nunca), me agrada leer tus consejos y experiencias, a los que seguro recurriré si alguna vez decidiera ir por allí.

Espero con impaciencia el resto...

Un abrazo,

Marta

Toni Salado dijo...

Gracias por los halagos :). Me autoexijo bastante como sabes, y me alegra mucho cuando a la gente le gustan los resultados.

Tal vez este me ha quedado demasiado largo, pero así los demás serán más amenos, jejeje...

Estoy seguro de que te gustaría Istanbul, otras partes de Turquía ya son otro cantar, especialmente para las mujeres.

Ta leme, filakia!

Nikos-Emmanuel dijo...

Γεια σου, Τόνι! Τι κάνεις;

¿Demasiado largo dices? Pues yo ya estoy impaciente porque nos pongas la segunda parte. Leyéndote no me ha resultado muy difícil transformar tu relato en imágenes. Muy de agradecer que ofrezcas tantos detalles. Con tu texto en la mano, creo que no me perdería.Tu estilo es muy bueno, y eso, a día de hoy, es muy de agradecer.

Hoy siento más ganas de cοnocer Istanbul. No sé cuándo iré, pero no me lo pienso perder.

Συγχαρητήρια!
Τα λέμε σύντομα ;)

Toni Salado dijo...

Gracias Nikos! La segunda parte ya se está cocinando! Tienes que ir a Istanbul como sea, vas a alucinar!

Τα λεμε!

Doctor dijo...

Para otra ocasión te recomiendo el restaurante 5Kat http://www.5kat.com/
Situado en el ático y terrado de un edificio en un barrio obrero, con unas vistas nocturnas del Bósforo y de la ciudad comparables a su ambiente.

Toni Salado dijo...

Gracias Doctor! Tomo nota! :)

Javier Adán dijo...

Toni. Gracias por tu comentario. Ya lo añadí al post de 2donde comer”.
Si tienes mas sugerencias son bien recibidas.
Muy interesante tus post de esta ciudad. Cogeré algunas notas.
Te enlazo.
Un sld