TENDINT PONTS


Hoşgeldiniz.
Aquest bloc vol contribuir a tendir ponts.
Ponts entre cultures, entre cultura i societat, entre raó i sentiments.
Se escribe, aleatoriamente, en la lenguas que conozco o me gustan.
Aυτό είναι το σπίτι σας, i hope you will like it.



TEOMAN

Ya era hora de que hablase en este blog de Teoman, uno de los cantantes turcos que más me gustan, y teniendo tan cerca mi viaje a Estambul, me ha venido como anillo al dedo dedicarle una entrada.

Teoman está considerado como uno de los mejores compositores turcos de su generación. De hecho, el último álbum editado de él este año, es una especie de homenaje de la música turca a su obra, hecho a base de versiones de sus canciones cantadas por otros/as cantantes, con gente de tantísima calidad como Sezen Aksu, con la que hace un dueto de uno de sus grandes éxitos, Paramparça.

Teoman es un cantante versátil, un superventas muy especial, que tan pronto hace temazos románticos como Aşk kırıntıları o Sevdim seni bir kere, como temas comprometidos políticamente como Iki Coçuk o Onyedi, dedicados a Erdal Eren, un jovencísimo dirigente comunista asesinado durante el golpe de Estado de Kenan Evren en 1980. Onyedi significa 17. Erdal Eren apenas tenía 17 años, pero los militares le cambiaron la edad a 18 para poder aplicarle la pena capital.

Os dejo como video una canción titulada Istanbul da sonbahar (Estambul en otoño), que es la que me encontraré del 3 al 8 de Diciembre en mi viaje a la ciudad inacabable. Hasta entonces no escribiré más entradas en el blog. Espero poder contar aquí muchas cosas a la vuelta. Görüsürüz!


ESTAMBUL. CIUDAD Y RECUERDOS (ORHAN PAMUK)


Estos días he acabado el libro Estambul. Ciudad y recuerdos (Istanbul. Hatıralar ve Şehir), del escritor turco Orhan Pamuk, que en 2006 recibió el Nobel de Literatura, único escritor en lengua turca que lo posee.

Es una autobiografía de una parte de su vida, hasta la época de la Universidad. Está completamente centrada en Estambul, la ciudad donde nació, creció y se educó Pamuk, y a la que ama con veneración pero sin excesos líricos. Es tan cruel con ella, como entregado a describir sus lugares más fascinantes.

La verdad es que el libro, de más de 600 páginas, es una maravilla. No solo por las magníficas descripciones de los barrios y las gentes, acompañadas de acertadísimas fotografías e ilustraciones, sino también por una contextualización social y política muy buena.

Pamuk pertenece a una familia adinerada que poco a poco se va arruinando, pero que será lo suficientemente acaudalada como para dar al autor una infancia y una adolescencia riquísima en vivencias y marcada por una fuerte componente intelectual. Sus sucesivas casas, en los mejores barrios de Estambul con vistas al Bósforo, serán como un miembro más de la familia y ayudaran a desarrollar el sentido estético del autor, antes inclinado a la pintura que a la literatura.

Leyendo te dan ganas de pasear por Beyoglu, Nisantasi, Cihangir o Taksim. O de coger un pequeño bote y remontar el Bósforo para ver los palacetes otomanos, las murallas rumíes...

No me extraña que el nacionalismo conservador turco se la tenga jurada: hay una crítica fuertísima a los principios del kemalismo más ortodoxo, ya que el autor considera que la occidentalización de Turquia se hizo sin dirección ni criterio, sino al estilo de los nuevos ricos que copian modelos en boga, sin atenerse a la propia tradición histórica ni a las posibilidades reales del país. Su descripción amarga de la decadencia de la excapital de tres imperios me fascina, y me parece de grandísima calidad, no solo literararia, sino politológica.

Además, el libro combina con acierto escenas familiares, vivencias graciosas, manías del autor, y descripciones historicistas, con lo que el resultado es muy completo.

No cuento más para no quitar interés a los/las que lo quieran leer y conocer un poco más de esa ciudad interminable que es Estambul. Yo, en 15 días volveré allí, y comprobaré un poco más de cerca la veracidad de lo leido.