TENDINT PONTS


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Ponts entre cultures, entre cultura i societat, entre raó i sentiments.
Se escribe, aleatoriamente, en la lenguas que conozco o me gustan.
Aυτό είναι το σπίτι σας, i hope you will like it.



WEEKEND EN MADRID: MÚSICA GRIEGA Y TOSTAS

Este fin de semana he estado en Madrid, la cual no visitaba desde hace dos años. La razón del viaje era doble: por un lado, asistir a un concierto de poesía y música griega del grupo Mesoyios, en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando; y por otro lado, ver a algunas amistades catalanas que ahora viven y trabajan en Madrid, con las que disfruté del ocio nocturno de Malasaña, y también del ambientazo diurno de los domingos, paseando por el mítico Rastro, y degustando unas magníficas tostas con unos vinitos ricos ricos, por el barrio de La Latina.

El concierto del sábado fué impresionante. Muy cálido, muy emocionado. La sala de actos del recinto era bastante pequeña, pero tenía una acústica magnífica. Al llegar pronto, me pude situar en la tercera fila, muy cerca del escenario. El repertorio de dividió en dos partes: primero una selección de Manos Hadjidakis, y acto seguido, una selección de Mikis Theodorakis.

El grupo estaba formado por un tenor, un barítono, una soprano, una contralto, dos bouzouki, un violoncelo, un violín, y un piano, a los que se sumó una guitarra en alguna pieza. Voces solemnes, para temas muy intensos. La selección de Hadjidakis se centró en temas intimistas como el amor, la vida o la muerte, con poemas de Kavafis, Sarandiris, Safo o Solomós. En cambio, la selección de Theodorakis se decantó por temas ético-políticos, con poemas de Ritsos, Seferis, y Elytis.

Os dejo un vídeo de un Mikis Theodorakis y Maria Farandouri, en las que interpretan algunos de los poemas de Epitafios de Iannis Ritsos que pude escuchar el sábado; una obra basada en la represión violenta del movimiento obrero en los años 30. Los poemas tienen la forma de un epitafio o lamento (moiroloi) griego con estructura en pentadecasílabo. La obra se basa en los lamentos de una madre que observa a su hijo, un trabajador, abatido por la fuerzas del orden.



DIE STILLE VOR BACH

Hoy he ido al cine a ver el último film de Pere Portabella, que lleva por título Die stille vor Bach, que traducido viene a ser algo así como El silencio antes de Bach.

Es un film un tanto desconcertante, pues está realizado a base de pequeñas historias inconnexas, todas relacionadas con la vida y música de Johann Sebastian Bach. Naturalmente, si os gusta este compositor, vais a disfrutar igual que lo he hecho yo con muchas de sus piezas más famosas. Pero la película adolece de falta de ritmo, y al final se queda a medias entre un musical, unos apuntes biográficos, y una serie de historias que pretenden introducir reflexiones sobre la relación entre la música y la libertad, pero que no acaban de tener sentido todas ellas. Como ejercicio estético tiene su valor, pero creo que hay personajes que daban mucho más juego, y que por sí solos ya valían la pena.

Aprovechando, os dejo una de las obras más famosas de Bach, que sale varias veces en esta película, la serie de Variaciones Goldberg, en ejecución de quien mejor las ha interpretado en nuestro tiempo, Glenn Gould.


MEGALI BRADIA!!!

Ayer por la noche, en el Bar Restaurante Nana de Barcelona, se celebró un pequeño concierto de música griega tradicional, a cargo del grupo Daj Tiridí. Fué fantástico. Primero tocaron el laud y la cítara, y después la guitarra y el bouzouki. Tocaron diferentes ritmos y la gente se animó a bailar cada uno de ellos: zeibekiko, tsifteteli...La verdad es que fué genial, y quería agradecer a la Comunidad Griega de Barcelona la convocatoria de este tipo de actividades.

Os dejo un video de uno de los grandes del rebetiko, Vassilis Tsitsanis, para acabar de ambientaros.

PARA RELAJARSE (IV)




Os dejo una pieza de Frederic Chopin, un pianista increible, que tiene piezas bellísimas que espero poder ir subiendo al blog, porque es uno de mis favoritos. En esta ocasion, se trata de la Balada 1 Opus 23 en Sol menor, que seguro reconocereis en alguna de sus notas, ya que sale en la famosa escena de la película El Pianista de Roman Polanski, donde Szpilman toca para un oficial nazi.